Cómo será la comida del futuro

Los diseñadores de alimentos ya están trabajando en ello, en el futuro seremos unos 10000 millones de personas. ¿Cómo nos alimentaremos?

Según pronostican, en las despensas de 2050 habrá bastantes novedades, como alimentos elaborados a partir de insectos o algas, y carnes que no proceden de ningún animal, cultivando en laboratorios piezas separadas, y también grandes caladeros cerrados de nuevos cultivos como medusas.

La ciencia está en camino, diseñadores e ingenieros de alimentos intentarán cubrir nuestras necesidades nutricionales a través de nuevas comidas que imiten las propiedades organolépticas de los platos que conocimos hasta ahora.

Por ejemplo, los zumos de bote como vaticinan podrán saber a auténtica naranja recién exprimida. En los laboratorios ya se trabaja en no perder esa parte fundamental para muchos, como el gusto, el sabor en nuestras comidas o el recuerdo. Se imitarán texturas, aromas y sabores para sentir en cada bocado que nos estamos alimentando de comida natural.

Humanamente lo natural es sinónimo de felicidad, y la gastronomía no se escapa. Pero ¿Qué es natural y que no? Si por natural entendemos algo que produzca directamente la naturaleza sin que la intervención del ser humano altere su resultado final, la gran mayoría de productos que consumimos escapan a esta definición. Hormonas, semillas modificadas, pesticidas, transgénicos, piscifactorías…

Cómo será la comida del futuro

Probablemente sea una manera de asegurar alimento para miles de millones de personas, pero ¿debería ser ese el camino? Si al año se desperdician unos 1300 millones de toneladas de comida algo estamos haciendo realmente mal.

Desde nuestro punto de vista deberíamos tratar los alimentos de la forma más “natural” posible. Apostar por la sabiduría de aquellas generaciones anteriores que tantas cosas buenas nos dejaron con respecto al tratamiento de los productos, y recuperar esa cultura de conexión con la naturaleza. No deberíamos olvidarnos de lo que somos y como se suele decir, SOMOS LO QUE COMEMOS.

0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *