piramide nutricional

Todos hemos crecido con la idea de que para llegar a formar una dieta equilibrada y sana debíamos seguir las indicaciones de la famosa pirámide alimenticia. Dimos por hecho desde siempre que este modelo era el más conveniente, pues es el que nos enseñan desde pequeños en los colegios.

La realidad es que el modelo de pirámide nutricional está siendo cada vez más cuestionado por las personas. Con el avance de los años, es natural que la gente se empiece a cuestionar los modelos tradicionales de cualquier ciencia, y la nutrición no ha pasado desapercibida. Pero ¿qué es lo que se está cuestionado de esta pirámide nutricional? ¿Qué es verdad y mentira?

¡Vamos a descubrirlo!

 

Antes que nada, revisemos la pirámide nutricional

Lo primero es lo primero, y queremos ofrecer una muestra gráfica de dónde estamos partiendo. Para hablar sobre todos los mitos y verdades de la pirámide nutricional vamos a partir del modelo establecido en 1992 por el Departamento de Agricultura de Estados Unidos. Desde una perspectiva ascendente, esta guía está organizada de la siguiente manera:

  • Grupo de cereales: de 6 a 11 raciones diarias.
  • Grupo de verduras y hortalizas: de 3 a 5 raciones diarias.
  • Grupo de frutas frescas: de 2 a 3 raciones diarias.
    • Grupo de leche y derivados: de 2 a 3 raciones diarias.
  • Grupo de carnes, pescados, huevos, legumbres y frutos secos: de 2 a 3 raciones diarias.
  • Grasas, aceites y dulces: estos deben usarse con moderación.

 

Entonces, ¿qué está mal en esta pirámide nutricional?

La realidad es que existen un sinfín de mitos e ideas establecidas a partir de esta pirámide alimenticia. Ideas que vamos a desmentir a continuación.

  • Mito #1: Debemos consumir los mismos tipos de alimentos en las proporciones indicadas en la pirámide alimenticia 

La pirámide nutricional más conocida y representada en todo el mundo es la creada por el Departamento de Agricultura de Estados Unidos en 1992. Esta pirámide fue creada para su contexto inmediato, y se dice que estuvo basada en un esquema previamente elaborado en Suecia. No obstante, las necesidades alimentarias de las personas pueden cambiar según diversos factores, uno de ellos la ubicación geográfica.

Por ello han proliferado tantas versiones de esta pirámide alrededor del mundo. Cada una de ellas adaptada a las necesidades alimentarias de las personas en una región concreta. Tenemos el ejemplo de la Nueva Pirámide de la Sociedad Española de Nutrición Comunitaria o la Pirámide Mediterránea.

  • Mito #2: Los carbohidratos son la base de nuestra alimentación

Los cereales y la harina son el grupo de alimentos que ocupa la porción más amplia de la pirámide. Durante años, reinó la idea de que los cereales del desayuno son la base de la alimentación humana. Esta idea está cada vez más lejos de ser cierta, y la gente ya se ha empezado a dar cuenta de ello.

Varios profesionales de la salud han comprobado los problemas que ocasiona el exceso de carbohidratos de mala calidad. Concretamente, los cereales refinados provocan:

  • Obesidad y sobrepeso.
  • Influencia en los niveles de azúcar en sangre, generando resistencia a la insulina y una eventual diabetes.

No sólo esto, sino que además se consume una gran cantidad de cereales que tienen una mala calidad para nuestro organismo. La proporción de carbohidratos sobrepasa considerablemente la recomendación de vegetales y frutos de la pirámide. En la pirámide alimenticia no se deja clara esta idea. Por ello, muchas otras organizaciones la han revisado y han creado nuevos modelos como la del “Plato de Harvard”, propuesto por la Escuela de Salud Pública de Harvard.

  • Mito #3: Cuanto más baja en grasa, más saludable es tu dieta

A partir de la década de 2010, el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos aconsejó disminuir el consumo de grasas saturadas al 10% o menos total de calorías. De esta manera, las grasas fueron eliminadas casi al completo de la pirámide alimenticia, excepción de productos lácteos bajos o libres de grasas.

Varios profesionales de la salud han dejado claro que es recomendable obtener parte del requerimiento calórico diario de grasas saludables. No sólo optimiza nuestra salud, sino que nos aporta las energías necesarias. 

Estamos hablando de las grasas insaturadas o saludables. Estas aportan una amplia gama de beneficios a nuestro organismo. Ejemplo de este tipo de grasas son las provenientes de los frutos secos, el aguacate, el aceite de oliva, coco, etc.

Algunos de los beneficios de estas grasas incluyen efectos cardioprotectores, mejoran las membranas celulares y también la apariencia de la piel. ¡Justo lo que todos queremos!

Por otro lado, debemos evitar aquellas grasas presentes en los alimentos procesados, así como las de mala calidad y pobres en nutrientes. El consumo de grasas poco sanas viene de la mano del consumo de azúcares. Este es el terrible dúo dinámico, presente en una variedad de productos industrializados que consumimos hoy en día.

  • Mito #4: Es aceptable el consumo moderado de alimentos ultraprocesados con azúcares y de bebidas alcohólicas

La sola mención de bebidas alcohólicas en la pirámide de nutrición ni siquiera debería estar presente, y puede prestarse a confusión. Muchos aprovechan esta mención de las bebidas alcohólicas para justificar su consumo como algo bueno para la alimentación. O la ingesta de refrescos azucarados como parte necesaria de la dieta.

La realidad es que ambos grupos de alimentos y bebidas son completamente prescindibles en cualquier tipo de dieta. Aunque su consumo ocasional no es necesariamente negativo, el mero hecho de incluirlos en un modelo de dieta sana y equilibrada ya crea bases para una polémica.

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Conclusiones

La pirámide nutricional ha dejado de ser para muchos el modelo establecido de cómo debe ser una dieta sana y equilibrada. Ha superado barreras culturales y geográficas, y por ello ha debido ser interpretada por muchas personas y sociedades.

Ha dado lugar a varias confusiones que aún a día de hoy la gente pasa por alto. Por ello, lo mejor de todo siempre va a ser contactar con profesionales especializados en estos temas que te pueden guiar y ayudarte en base a todas las necesidades de tu organismo.

Buscar y analizar información siempre viene bien, pero ¿qué mejor que esa información venga de la mano de profesionales?

En Nattive Kids estamos para resolver todas tus dudas

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